Denuncia líder wixárika "ecocidio" en isla sagrada de Nayarit

Por:  Vanesa García Cano

Ciudad de México, 19 Junio.- La quema de vegetación y la tala ilegal de árboles amenazan a Tatéi Haramara, sitio sagrado del pueblo wixárika también conocido como Isla del Rey, en el municipio de San Blas, Nayarit.

La denuncia la hizo el vicepresidente de la Unión Wixárika de Centros Ceremoniales de Jalisco, Durango y Nayarit, Rubén López de la Cruz, quien difundió los hechos por internet y alertó sobre los daños ocasionados en la isla.

En un mensaje dirigido a las autoridades tradicionales de las naciones wixárika, na’ayeri, o’dam y meshikan de los estados de Nayarit, Jalisco y Durango, el dirigente indígena calificó lo ocurrido como un «ecocidio» y un atentado contra el patrimonio cultural ancestral de los pueblos originarios que integran el Plan de Justicia.

«No se vale que posterior a los reconocimientos estén sucediendo estas cosas aquí en nuestro lugar sagrado», afirmó López de la Cruz, quien solicitó, a nombre de los pueblos originarios, que las instituciones del Estado mexicano convoquen con carácter de urgencia a una sesión de la mesa de lugares y sitios sagrados para abordar los hechos ocurridos en la isla.

Tatéi Haramara forma parte de los lugares sagrados reconocidos por decreto presidencial en 2023, dentro del Plan de Justicia para los pueblos Wixárika, O’dam, Na’ayeri y Meshikan, impulsado para fortalecer la protección de su patrimonio espiritual y cultural.

Para el pueblo wixárika, Tatéi Haramara es la morada de la diosa del mismo nombre, considerada madre del mar, y representa el punto de origen mítico desde el cual partieron las principales deidades, en tiempos ancestrales, hacia la zona sagrada de Wirikuta, en el semidesierto de San Luis Potosí.

Cada año, peregrinos wixárika acuden a la isla a depositar ofrendas como el tzicuri u «ojo de dios», jícaras votivas, flechas de piedra labrada, velas de cera y chocolate, los cuales son arrojados al mar o colocados en cuevas sagradas cercanas a la formación rocosa.

La isla ha sido escenario de conflictos territoriales desde junio de 2011, cuando la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) concesionó cerca de 100 hectáreas del sitio a las empresas Desarrollos Turísticos Paraíso del Rey y Desarrollos Turísticos Aramara.

De acuerdo con registros oficiales, el entonces titular de la Semarnat firmó dos acuerdos publicados el 8 de junio de 2011 en el Diario Oficial de la Federación, mediante los cuales se concesionó una superficie de 999 mil 640.85m² de la llamada «Playa del Rey», correspondiente a terrenos ganados al mar, a favor de las dos empresas señaladas, a través de la Dirección General de Zona Federal Marítimo Terrestre y Ambientes Costeros.

Casi 100 hectáreas de la «Playa del Rey», en el municipio de San Blas, se ubican dentro del territorio considerado sagrado por el pueblo wixárika, lo que en su momento generó el rechazo de las comunidades indígenas de la región.

Tras protestas del pueblo wixárika, el Senado de la República exhortó en 2012 al Poder Ejecutivo federal a que, por conducto de la Semarnat, gestionara la revocación de los títulos de concesión otorgados a las dos empresas, al tratarse de un predio ubicado dentro del territorio sagrado del pueblo wixárika.

En julio de 2025, la Ruta Wixárika por los Sitios Sagrados hasta Wirikuta, que incluye a Tatéi Haramara, fue declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, un reconocimiento histórico para los pueblos indígenas de México.

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