Ciudad de México, 25 de agosto.-«Cortan con motosierras, avientan a las camionetas», denunció María Belén Ortega, presidenta de la Fundación Medio Ambiente Sin Fronteras, sobre el retiro de vegetación por la construcción del sistema de transporte Morebús, en Morelia, Michoacán.
Desde hace seis días, habitantes de la zona de Tres Puentes mantienen un plantón respaldado por colectivos de lucha social y la Fundación Medio Ambiente Sin Fronteras, para exigir que se frene el retiro de árboles y otras especies vegetales por la obra, incluida en el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia.
Ortega mencionó que el proceso careció de consulta ciudadana previa y cuestionó la versión de que los ejemplares están siendo trasplantados, aclaró que no se oponen al nuevo sistema de transporte, sino a que la obra no considere la parte ambiental.
De manera independiente, manifestantes que hacen guardia en el sitio denunciaron la presencia de presuntos policías vestidos de civil que, según un video difundido en redes sociales, se encontraban en el lugar, lo que interpretaron como un intento de intimidación.
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, respondió a esas denuncias en una entrevista colectiva y descartó que se tratara de un operativo y explicó que eran elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) del Gobierno federal que se hospedaban en un hotel cercano a la zona del plantón.
En medio de la controversia, el Gobierno de Michoacán ha difundido distintas cifras sobre la vegetación ubicada en el trayecto del Morebús. En un comunicado del 21 de agosto, la Secretaría de Medio Ambiente señaló que fueron identificadas 613 plantas en el trazado, entre ellas 55 camelinas y 26 magueyes, y precisó que no todas corresponden a árboles. En el caso de Tres Puentes, reportó 153 árboles, de los cuales 104 permanecerán en su sitio y 49 serán retirados.
La SEDUM informó el 23 de agosto que había recuperado 110 árboles para su trasplante, aunque el comunicado del 21 de agosto había reportado 100 ejemplares rescatados. La dependencia sostiene que cuenta con dictámenes y autorización municipal para el retiro, pero asegura que ha optado por ampliar el rescate y trasplante de los ejemplares que, por sus condiciones, pueden sobrevivir en nuevas ubicaciones. La diferencia entre las cifras y el destino final de los ejemplares mantiene abierta la preocupación de los vecinos.
Las autoridades ofrecen además cifras a futuro, como 32 mil árboles por plantar, mil 800 toneladas de carbono por capturar al año y 42 por ciento de contaminantes por reducir, pero son promesas de compensación que dependen de que la reforestación se cumpla en los próximos años, no de un hecho ya consumado.
